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Nochevieja con perro: el plan, desde un mes antes hasta la mañana del día 1

· Petlier

Perro con unas orejeras negras de tela puestas

La Nochevieja no se arregla a las doce menos cuarto. Casi todo lo que ayuda a un perro con miedo a los petardos se prepara antes: el veterinario, el sitio donde va a estar, lo que va a llevar puesto. Este es el plan por fechas.

Si no tienes claro si tu perro lo pasa mal o solo se sobresalta, empieza por cómo reconocer el miedo a los petardos.

Un mes antes: finales de noviembre

Pide cita con el veterinario si lo pasa muy mal. El Colegio Oficial de Veterinarios de Barcelona recuerda que algunos perros necesitan medicación o complementos, siempre «bajo prescripción y control veterinario». Eso no se improvisa el 30 de diciembre: hay que valorarlo con tiempo.

Comprueba el microchip y la chapa. El Colegio insiste en ello porque es la época en la que más animales se pierden. Mira que tus datos estén al día en el registro y que la chapa del collar tenga tu teléfono.

Si vas a usar orejeras, empieza ya. Las orejeras para perros amortiguan parte del ruido que le llega, pero solo sirven si las tolera, y eso lleva días:

  1. Deja que las huela y dale un premio. Sin ponérselas.
  2. Pónselas unos segundos, premio, y fuera.
  3. Alarga un poco cada día, siempre en momentos tranquilos.
  4. Si se las quita o se agobia, vuelve al paso anterior. Si no las acepta, no insistas: no son para todos los perros.

No las estrenes la noche del 31: sería un susto más.

Una semana antes

Elige y prepara su refugio. Los veterinarios recomiendan una habitación tranquila, la más alejada de la calle, o el sitio que él mismo busca cuando se asusta. Con su cama, agua y juguetes. Sugieren incluso una «madriguera»: la cama a modo de cueva, en una caja abierta, dentro de un armario o debajo de una mesa. Móntalo ya, para que lo conozca antes.

Decide dónde vais a cenar. Si la cena es fuera, piensa si es mejor llevarle, dejarle con alguien o quedarse uno en casa. Un perro con miedo, solo y con petardos, es la peor combinación.

Revisa el arnés. El Colegio recomienda pasear esos días con arnés bien ajustado en lugar de collar, y sin soltarle.

El día 31

Paseo largo por la mañana o a primera hora de la tarde, en horas tranquilas y con arnés. El último paseo, corto y antes de que anochezca.

Antes de que empiece el ruido, dentro de casa. Persianas bajadas, puertas y ventanas cerradas y música suave que le guste, que son las tres cosas que proponen los veterinarios para amortiguar el ruido.

Si usa orejeras, pónselas antes, no cuando ya esté temblando. Y no le dejes solo con ellas puestas.

Durante las campanadas

  • Quédate cerca si te busca. Acompañarle con calma ayuda. Si acepta comida o juguetes, distráele con juegos de olfato.
  • Déjale esconderse. Si se mete en su refugio, no le saques.
  • No le regañes. El Colegio lo describe como «un momento de terror involuntario» que empeora con un castigo.
  • Cuidado con la puerta. Entran y salen invitados: que esté en una habitación cerrada o con alguien pendiente.

La mañana del día 1

Los petardos no se acaban a las doce y cuarto. Primer paseo con arnés y sin soltarle, por zonas tranquilas. Y apunta cómo ha ido la noche: qué le ha ayudado y qué no. Si ha tardado horas en volver a estar normal, o ha intentado huir, cuéntaselo al veterinario con calma en enero; el miedo se puede trabajar a largo plazo con un especialista en comportamiento.

La lista, para guardar

  • Cita con el veterinario (si lo pasa muy mal): noviembre
  • Microchip y chapa al día
  • Orejeras: empezar a acostumbrarle con semanas de margen
  • Refugio montado una semana antes
  • Arnés ajustado
  • Día 31: paseo largo temprano, en casa antes del ruido, persianas y música
  • No dejarle solo ni regañarle

Si quieres las orejeras para esta Nochevieja, pídelas con tiempo: el envío tarda entre 6 y 12 días y hay que sumar las semanas de acostumbrarle. Nuestra fecha límite de pedido es el 18 de diciembre, pero lo sensato es noviembre.

Fuente

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu veterinario.